I am all the days that you choose to ignore

domingo, 27 de marzo de 2011

Is the man

Vergueada

Sentí el primer vergazo en la nariz, fuerte, seco. De esos que duelen en serio y llorás irremediablemente por que son en la nariz y punto. Con las manos en la cara, conteniendo la sangre que emanaba de mi nariz hecha añicos, y con los ojos borrosos por el vergo de lagrimas que me salían, sentí el segundo vergazo en el estomago, fuerte, seco. De esos que te sacan el aire inmediatamente y me fui al suelo. Ahí se vino lo peor, una lluvia de patadas que me destrozaron las costillas, me reventaron la trompa y me hicieron un corte de 3 centímetros en la ceja, puntadas seguras. Me quitaron los zapatos, quien sabe por que. Y entre tanto alboroto, ni una palabra, ni un solo grito, nada.

Vos vas a llorar cuando me veas, vas a poner una cara para la posteridad, vas a interrogarme peor que mi mamá, que en qué ando metido, que con quién ando involucrado, que con la novia de qué maje ando viendo que ondas, que a quién le debo qué, que a quién le hice el qué. Solo de pensarlo me enoja, porque bien sabes que nada de nada. No tengo ni ganas de pensar en una razón para esto que me han hecho, y ciertamente aunque lo haga, no creo encontrarla.

Mi papá no va a decir nada, y pensándolo bien, mi mamá se va a poner peor que vos, porque se va a poner paranoica, va a pensar que en cualquier momento un maje en la calle me mete un balazo, o dos o tres. Pero si me hubieran querido matar, lo hubieran hecho fácilmente así que no creo. Escucho murmullos pero no tengo fuerzas ni para levantar la vista, tengo la frente contra el suelo, siento el sabor del pavimento mezclado con mi propia sangre, y odio el sabor a sangre. No se si el carro que se acaba de detener cerca es de policía o una ambulancia.

En cualquier momento te llama alguien y te cuenta que estoy en tal hospital y vos en parciales. Cuando te digan que tengo no se cuantos impactos de bala vas a salir corriendo, no vas a llorar, eso va después. Yo no sentí ni escuche nada de balazos, puta ósea que si es grave. Mi mamá se va a escapar a morir.

El doctor les esta explicando a mis papás mi delicado estado de salud, que no han conseguido estabilizarme, que no he reaccionado desde que entre al hospital a las no se que horas, que la cosa no va bien. No puede ser para tanto, yo no siento que sea para tanto. Ya te tardaste, quizás todavía ni sabés.

lunes, 21 de marzo de 2011

Eso

Soy esos días que decidís ignorar. Soy esa lluvia que se anuncia con nubes tupidas y no cae. Soy esos rayos de sol que no calientan el frió. Soy la estática en tu televisor en blanco y negro. Soy ese secreto inconfesable, la melodía que olvidás como tararear, una fotografía recortada. Soy las malditas hojas secas. Soy ese parecido que no lográs asociar. Soy esa voz familiar, ese sueño recurrente en medio de la noche. Soy esa inquietud por las mañanas, esa risa inexplicable. Cada escalofrió demoledor y súbito soy yo. Soy esos días que decidís ignorar. Soy todas las cosas que no deberían ser así.

domingo, 13 de marzo de 2011

Cuatro lineas y media

Hoy no tengo ganas de escribir(te) ni cinco líneas. El botoncito verde de mi teléfono voy a ocuparlo solo si es demasiado necesario, ineludible. El Mozilla y el Msn se me van a perder entre mil accesos directos que voy a crear solo para eso. Tengo ganas de veinte más cinco cigarros, de ver una película de dos horas y media, de empezar un libro bueno que me absorba unas cuantas horas. Las necesarias para que se acabe este día.

Quiero

Quiero burlarme. Burlarme de vos, de aquel, de aquella. Burlarme de tu mamá y tu hermano desviado. De tu pelo y tus zapatos. De tu vida que raya entre los cuentos de hadas y las novelas trilladas. Burlarme de tu autocompasión y tus capacidades. Quiero burlarme de lo que comes y lo que pensás. De tu aliento, tu trabajo, y hasta de tu felicidad.

Me quiero burlar de mi mismo. Burlarme de lo que soy y lo que no soy. De lo que voy a ser y lo que nunca voy a ser. Burlarme de mi pelo cuando me despierto y no he soñado con vos en la noche. Quiero burlarme de mi rodilla que no sirve para nada, de la ropa que ando puesta, de las ideas que tengo en la cabeza. Quiero burlarme de lo que estoy escribiendo y de lo que leí antes. Quiero burlarme de mí desde menos infinito hasta más infinito. Quiero burlarme de mis tristezas ocasionales y mis constantes preocupaciones banales. Pero me he burlado tanto de vos, que ahorita te juro que me da hueva burlarme de mi mismo.

Como yo

Aprendé a conocerme por la forma en que te veo, por la manera en que las palabras salen de mi boca. Aprendé a conocerme por los silencios que guardo, por los suspiros que se me escapan, por como muevo mis manos. Aprendé a conocerme por las canciones que escucho, por los libros que leo, la forma en que escribo. Aprendé a conocerme leyendo entre mi sarcasmo o entre mi cinismo. Aprendé a conocerme conociendo a la gente que admiro, comiendo lo que como, especulando sobre mis secretos. Aprende a conocerme ejercitando tu mente. A mi me bastan tus gestos y tus palabras a medias, vos vas a necesitar emplearte a fondo, no creerte mi risa, desconfiar de mis besos, prestar atención a mis ademanes, desglosar mis palabras. Aprendé a conocerme, siendo un poco como yo.